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22 febrero

Orden de Nuestra Señora, Santa Maria de Buenos Aires

Saludos del Soberano Gran Maestre 

 

 

Muy queridos amigos,

Este Gran Maestrazgo tiene el alto honor y felicidad de poner a vuestra disposición la presente pagina web. En la misma encontrareis variada información sobre nuestra la Nobilísima, Muy Augusta, Dinástica y Soberana Orden de Nuestra Señora, Santa Maria de Buenos Aires, bajo la protección del Glorioso San Martín de Tours: historia, misión, características distintivas, expansión, etc.

El Patrimonio histórico-social de nuestra Orden es un Don y una Gracia, que Dios, a traves de su Madre la Virgen de Buenos Aires, nos ha regalado, Don y Gracia que al ser tan grandes es nuestro deseo no guardarlo con exclusividad egoísta sino compartirlo, como hoy hacemos con Ustedes.

Nos hallamos abiertos a vuestras inquietudes, sugerencias, etc., dejándonos interpelar por la realidad de este mundo tan convulsionado, y queriendo aportar valores nobles y perennes a una sociedad que, aun a veces sin saberlo, necesita imperiosamente de ellos; esta es la función de esta pagina, función que también alcanzara realidad en la medida que se convierta en un lazo de amistad entre Ustedes y nosotros, siendo que toda comunicación es una mano que se ofrece, es una manifestación de vida.


Laus Domino!!!

Esteve IVº - Rubén Alberto Iº de Gevaudan
Soberano Gran Maestre
Orden de Nuestra Señora, Santa Maria de Buenos Aires

 

 

HISTORIA

 

Esta advocación mariano-mercedaria tiene su origen en la ciudad de Cagliari (isla de Cerdeña), cuando en el año 1370 arribo a sus playas, llevada por las aguas, una caja conteniendo una hermosa imagen de Nuestra Señora con el Niño Jesús en un brazo y en el otro llevando una candela o cirio. Desde entonces fue venerada con el titulo de Bonaria, Buen Ayre o Buenos Aires, constituyéndose en protectora de navegantes y marineros.

De Cerdeña, posesión de la corona de Aragón, paso a España llevada por los marineros y navegantes, por los cautivos redimidos por los mercedarios y por las autoridades civiles y eclesiásticas que procedían de la península.

Fue así como en Sevilla tuvo su mayor arraigo dicha devoción en la Cofradía de mareantes españoles que, desde su vecino puerto, se hacían a la mar desconocida en frágiles naves con rumbo al nuevo mundo. Así llego a nuestras playas con la expedición de don Pedro de Mendoza quien, al fundar el puerto y asiento de nuestra futura gran capital argentina, el 2 de febrero de 1536, le puso el nombre al puerto de Santa Maria del Buen Ayre, llevado por su devoción hacia la Madre de Dios y por los consejos de los dos mercedarios que lo acompañaron. Y el 11 de junio de 1580 don Juan de Garay “estando en este puerto de Santa Maria de Buenos Aires” procedió con toda solemnidad a fundar la ciudad “que se intitule la ciudad de la Trinidad”.

La Orden de Caballeros de Nuestra Señora, Santa María de los Buenos Aires, bajo la protección del glorioso San Martín de Tours, se desarrollo durante el tiempo de los Virreyes del Río de la Plata, integrándola destacadísimos hidalgos, todos ello Caballeros de enorme fervor mariano; adormecida permaneciendo in pectore et in potentia, bajo el cuidado del Fuero de Hidalgos del Río de la Plata.

En Acto Soberano de Restauración, de fecha 8 de diciembre de 2003, la Orden fue restablecida por le Prince-Comte de Gevaudan, renovando la fuerza, el empuje y el celo mariano de sus orígenes.
La Orden fué recibida oficialmente por el Nuncio Apostólico de Su Santidad Benedicto XVI el 19 de abril de 2006 en la Nunciatura Apostólica de Buenos Aires, Argentina.

Después de cuatro siglos la ciudad saldo la deuda con la Señora que le dio su nombre y erigió, también por los mercedarios, la hermosa Basílica de Nuestra Señora de los Buenos Aires, inaugurada el 3 de diciembre de 1932.

La imagen de Nuestra Señora de los Buenos Aires, se venera en dicho lugar hoy Basílica Mayor, desde el año 1897, siendo éste recinto, el lugar de privilegio en donde los Caballeros de Bonaria rinden especial culto a su patrona y celebran sus ritos de admisión a caballeros e imposición de insignias.